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Producir en armonía con el ambiente

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Gas Carbónico Chiantore inauguró una planta que produce gas carbónico a partir del dióxido de carbono obtenido en la fermentación del maíz y desechado a partir de la producción de etanol. La obra se hizo posible a través de una asociación estratégica con la firma ACA Bio; e insumió una inversión de más de cinco millones de dólares.

Durante más de 50 años Chiantore produjo gas carbónico usando gas natural como materia prima. En 2011 sus propietarios comienzan a investigar sobre nuevas formas de producción para cuidar el medio ambiente y a su vez para tener una mayor eficiencia.

Es así como empiezan las primeras reuniones con las plantas productoras de bioetanol. Estas, en su fase de producción liberan gas carbónico al aire, el que se puede recuperar a través de un proceso y luego utilizarlo para la industria. “Vimos que tenía mejores prestaciones desde el punto de vista ambiental. Dejábamos de quemar un recurso no renovable como el gas natural, además podíamos bajar costos y era un proceso más corto”, dijo Laura Chiantore, presidenta de la empresa.

Fueron una suma de factores que confluyeron para que se pudiera dar una inversión de este tipo. Porque justamente en ese año ACA Bio comenzaba con la instalación de su planta en las inmediaciones de la ciudad. “Después de un período de diferentes reuniones, de evaluar las posibilidades financieras y los mercados que disponíamos es que tomamos la decisión. Y a través de un acuerdo con una empresa de origen dinamarqués con sucursal en Brasil pudimos conseguir un crédito para la adquisición de la planta. Y ya en noviembre de 2015 se cargó el primer camión”, indicó Laura.

Con la nueva planta lo que lograron fue bajar los costos de producción por la materia prima que se usa y sobre todo aumentar la producción, de 35 toneladas de gas carbónico por día a 100 toneladas diarias. Para afrontar esta cantidad tuvieron que invertir y ampliar la capacidad de almacenamiento. Es así que se instalaron cuatro tanques de 150 toneladas cada uno.

Las nuevas inversiones los obligaron a buscar mercados, y hoy son mayoristas y venden su producción a dos empresas. Una nacional que distribuye en Buenos Aires y exporta a Paraguay, Uruguay y Brasil además de proveer a la firma Coca Cola que está radicada en Formosa. Y a una multinacional que provee al norte del país. Además de mantener los clientes anteriores.

Hoy la empresa se encuentra en un período de adaptación al nuevo contexto. Su equipo está trabajando en un estudio de mercado para ampliar la cartera de clientes y sobre todo ver la viabilidad de exportar a los países limítrofes.

“Estamos con muchos cambios en la empresa, porque tenemos que preparar al personal para que entienda que la empresa es otra, que hay certificaciones que desarrollar. Son los efectos que repercuten en una empresa que ha crecido y ha dejado de ser pequeña”.
 
El proceso
En el proceso de transformación del maíz, un tercio es etanol, otro tercio burlanda y el restante dióxido de carbono. Eso es lo que se aprovecha para la elaboración de gas carbónico. En el proceso de fermentación del maíz se libera dióxido de carbono. Ese dióxido se envía a la planta que Chiantore montó dentro del predio de ACA Bio para que sea purificado y se lo lleve a un grado alimenticio para las bebidas.

En esta planta está previsto que se procesen 100 toneladas de gas diarias; una cifra altísima ya que representa el 20% del mercado nacional en verano, cuando es el pico de consumo de gaseosas. De todos modos, no sólo la industria de las gaseosas será el destino, ya que Chiantore también provee a otros rubros como la metalmecánica, para el oxicorte; los matafuegos o la minería.
 
Con nombre propio
Gas Carbónico Chiantore abrió sus puertas en 1958, es una sociedad anónima familiar. La iniciaron Miguel Chiantore y sus dos hijos Victorio José y Juan Pedro. Pasados los años la firma está hoy a cargo de Luis Alberto y Laura Chiantore. Pero ya la cuarta generación está cumpliendo funciones allí.

Hoy es una de las empresas más antiguas que tiene la ciudad, de gran trayectoria y que se reinventa acomodándose a los nuevos estándares de calidad y sobre todo de cuidado del medio ambiente, con esta inversión que trae para ellos más oportunidades y nuevos mercados.